miércoles, 26 de febrero de 2020

TAROT NUEVA VISION

El tarot de la Nueva Visión presenta la misma estructura que el Tarot Rider Waite. El primer grupo de cartas está integrado por 22 arcanos mayores. Estas cartas difieren de sus homónimas del nuevo en que la justicia es el número XI, en lugar VIII clásico, y la fuerza aparece con el número VIII, en lugar del XI. El segundo grupo está formado por los cuatro palos clásicos de la baraja, cada uno de los cuales consta de 10 cartas numeradas y cuatro cartas de corte. El número total de arcanos es de 78, igual que las barajas clásicas.


Entre finales del siglo XIX y principios del XX, en toda Europa se experimentó un creciente interés por los temas mágico esotéricos; las órdenes esotéricas de todo tipo (masónicas, rosacruces, templarias, cabalísticas) florecían por doquier. En este contexto, un experto en ocultismo, el inglés Arthur Edward Waite, ideó un juego de Tarot en el que plasmó todos sus presupuestos esotéricos. El diseño de las cartas lo realizó la ilustradora y pintora Pamela Colman Smith según las indicaciones de Waite. En el momento de su impresión (1910), esta baraja se conoció como Tarot Rider Waite por el nombre de la compañía londinense que lo imprimió, la Rider & Company. Desde aquella época, ha sido uno de los Tarots más conocidos y usados en todo el mundo.

A partir de aquel famoso juego de cartas, se han ideado diversos mazos. El Tarot de la Nueva Visión Realizadas por los hermanos Raúl y Gianluca Cestaro y publicadas por "Lo Scarabeo" en el año 2003 aporta al imaginario histórico   una nueva perspectiva de los arcanos. 
Eso nos permite ver las figuras por detrás, ampliar su simbología e internarnos en el mágico mundo del tarot desde el corazón mismo del arcano. Realmente, una nueva visión con la que acercarse a los secretos de este antiguo arte.

Desde el punto de vista artístico, son realistas y de estilo detallado.

La coloración de los dibujos, se ha mantenido razonablemente similar a las originales del Tarot Rider – Waite, pintado por Pamela Colman-Smith, tal vez un tanto más tenues o en tonos más pastel.

¿Alguna vez se preguntó que está mirando el Mago? ¿Que hay detrás de la Gran Sacerdotisa?, ¿que es lo que contemplan reinas y reyes?

Estas cartas le dan una perspectiva totalmente diferente, algunas a 180 grados de las tradicionales, otras muestran una vista frontal, haciendo hincapié en los decorados de los tronos. Dándonos una perspectiva de lo que está delante o detrás de las mismas, según el caso.

Aparecen más personajes, objetos nuevos, y los diferentes paisajes se revelan.

Varias cartas que originalmente se mostraban solitarias, ahora se las presenta en medio de espectadores, como en el caso del Mago y el Colgado.

Aparecen también acólitos, niños o animales, elementos angelicales y demoníacos, por ejemplo: en el Diablo y el 9 de Espadas: se aprecian gárgolas y otros demonios, un ángel aparece en el Ocho de Espadas, un caballo alado en el Cuatro de Copas, un fantasma o espíritu en el Siete de Oros.


El cambio de perspectiva artística, sin duda, también modifica el significado de las cartas. Si bien los arquetipos clásicos como La Muerte, La Rueda, La Torre, El Sol, El Mundo, no se aprecian cambios sustanciales, otras son definitivamente alteradas.

En La Carroza también encontramos variantes que nos dan otras perspectivas del arcano: detrás de la carreta vemos a un hombre y una mujer encadenados y forzados a seguir.

Los Arcanos Menores

En los arcanos menores, la carta que más cambió fue el 8 de  Copas, el cielo está iluminado con fuegos artificiales y la ciudad evidencia una Celebración o festejo. El Ocho de espadas también difiere del original.


Otro cambio interesante es el Cinco de Oros: esta tarjeta todavía muestra dos cifras, cojos, pobres y débiles, pero ahora están en el interior del edificio y la luz brilla a través de la vidriera desde el exterior.


También se pueden apreciar el búho de la alta Sacerdotisa, el mono del Mago, el Cisne de la Emperatriz, la tortuga del Emperador y una roca grabada detrás del trono del Hierofante.

La tendencia se rompe después de los amantes que se muestran con vistas al Jardín del Edén lleno de muchas especies de vida silvestre.

En todas las cartas de Corte y algunas de los arcanos mayores, como el Emperador, la Justicia y el Hierofante, nos encontramos con que la parte de atrás de sus tronos están hechos de piedra gris que es grabado como una lápida o una placa conmemorativa. La altura la anchura de la piedra varía en cada carta.

En la carta de La Luna emerge de las aguas un hombre con armadura y un cuchillo en la mano.

El Tarot de la Nueva Visión, habla a través de sus imágenes, dignas de analizar. Podría ser utilizadas como un buen complemento del mazo de cartas originales de Rider – Waite para aclarar algunas lecturas dificultosas, ya que nos da otra perspectiva de los arquetipos, enriqueciendo la interpretación en una tirada.




Fuente: 
http://labitacoradealchemy-tarot.blogspot.com/2008/05/tarot-nueva-visin-new-vision.html
http://salem-tarot.blogspot.com/2015/07/tarot-de-la-nueva-vision.html

miércoles, 14 de agosto de 2019

ACTIVACIÓN DEL CENTRO PINEAL-PITUITARIA

Médicos alemanes de la Escuela de Medicina de la Universidad de Berlín han descubierto que entre las glándulas pineal y pituitaria existe un fino canal más delgado que un cabello, que úne las hormonas que secretan ambas y cuando ello ocurre químicamente, se produce un estado místico en la persona. La unión de estas dos secreciones hormonales puede facilitarse voluntariamente cuando la persona mediante métodos específicos, logra cruzar el umbral que separa al ser físico del ser divino que lo complementa.

La Ciencia del siglo XXI explica desde la física, la química y la biología, algo que desde hace décadas se nos decía desde las Energías Superiores. Hoy informamos que según las últimas canalizaciones llegadas durante el 2007, a través de Maestros Ascendidos, tanto la glándula pineal como la pituitaria, unidas, constituyen el más alto portal vibracional del cuerpo humano. Es el sistema endocrino, el portal que úne lo físico de la materia vital y con los reinos de la energía luminosa. Es así como esta fusión química al ingresar al torrente sanguíneo producen un aumento vibracional, que produce ondas balanceadas de energía, que la persona siente armónica y equilibradamente.

Los efectos son diferentes en cada individuo, ya que el subconsciente manifiesta sus propiedades acordes con cada personalidad. La combinación de esa explosión lumínica, más las manifestaciones del subconsciente dan paso a la apertura de la catedral del alma, y el ser se encuentra con su esencia.

Hay muchos sobre tu bendito plano que están luchando arduamente para estar —y así es en verdad— iluminados,
algo realmente valioso. Sin embargo, hay muy pocos que entienden verdaderamente lo que el término significa.
Estar iluminado simplemente significa estar «en luz de», tener cocimiento de; tener conocimiento disponible para poder aplicarlo de cualquier modo que elijas.
 

¿Cómo se llega a la iluminación? No por medio de la  unción. La única manera de llegar a la iluminación es permitiendo que el pensamiento entre en tus propios procesos de pensamiento, abrazándolo hasta la emoción y experimentándolo hasta la sabiduría.

¿Por qué es importante el conocimiento? Es tu mayor tesoro. Pues cuando has sido despojado de todo lo demás, lo único que permanece y que nunca te será arrebatado es el conocimiento que te da la capacidad para crear otra vez. Cuando tienes el conocimiento, tienes libertad, tienes opciones; puedes construir reinos ilimitados.
Cuando tienes el conocimiento, no hay nada que temer; pues entonces no hay cosa, elemento, principio o entendimiento que pueda amenazarte, esclavizarte o intimidarte. Cuando al miedo se le da conocimiento, eso se llama iluminación.
El conocimiento permite a tu mente razonar y contemplar por encima de lo que tú ya sabes. Te permite profundizar más en la sabiduría de todo lo que existe, y crecer en tu capacidad de recibir incluso mayor conocimiento. El conocimiento te urge a expandirte, a buscar  una identidad en continua ampliación, a transformarte. Así, te saca de las fronteras de una vida limitada, llevándote hasta una extensión más ilimitada.
A través del conocimiento y la aventura hacia el aprendizaje, aumenta tu simplicidad. Y en esa simplicidad encontrarás la paz en el ser y la alegría de la vida.

Ahora, me gustaría darte un entendimiento sobre la ciencia del conocimiento: cómo es que tienes la capacidad de conocer todas las cosas.

¿Por qué es esto importante? Porque cualquier cosa que conozcas, en ello te convertirás. Y cuando aprendas a conocer todas las cosas que existen, te convertirás en todo lo que es —que es Dios— completamente: saber interior ilimitado, vida ilimitada, la totalidad del pensamiento. Y en ello eres, una vez más, la libertad ilimitada y la alegría de ser.
Para entender cómo puedes llegar a conocer todo lo que es, primero debes entender que no sólo todo existe a partir del pensamiento, que es la mente de Dios, sino que cada cosa emana el pensamiento de su ser de vuelta a la mente de Dios.
Todas las cosas tienen un campo de luz que las rodea. No existe nada que no esté rodeado por una corona de luz, pues eso sostiene la imagen del pensamiento y crea el ideal hasta darle la forma llamada materia.
A través de ese campo de luz, cada cosa emana el pensamiento de su ser de regreso a lo que se llama
 «flujo de conciencia» o el río de pensamiento, que es la mente de Dios. Mira la alfombra, la planta, la luz, el cuero de tus zapatos. Mira tus manos, o a otra entidad.

¿Qué tienen estas cosas en común? Todas ellas existen. Y por la virtud de su existencia, cada una emana desde su ser no sólo el
pensamiento de éste, sino también su conciencia de cuanto hay a su a alrededor; es lo que se llama «percepción colectiva».

Al mismo tiempo que la alfombra es consciente de los colores que hay en ella o de quién se sienta sobre ella, o una planta es consciente de la habitación donde está, esa consciencia se emite a través de la luz de su ser hacia el flujo de conciencia. Y a cada momento esa conciencia cambiará, pues Dios, el río de pensamiento en el que existen todas las cosas, está en continua expansión y movimiento.

Cada sistema estelar, cada partícula de polvo, cada entidad, visible e invisible de éste y de todos los demás universos, emana el pensamiento de su ser hacia la mente de Dios, pues de ahí es de donde procede. Todo vuelve al pensamiento. Así es como se saben todas las cosas.

¿Cómo tienes la capacidad de saber todo lo que hay por saber?
Tu cuerpo físico está rodeado por un maravilloso campo de luz llamado aura o campo áurico. El aura es el campo luminoso que rodea y mantiene unida la materia de tu cuerpo. Gracias a la fotografía Kirlian tus científicos ya han fotografiado el primer campo circular del aura. Sin embargo, hay campos electromagnéticos mucho más grandes aún que rodean tu cuerpo, pues el aura se extiende desde la densidad de la electricidad —la aureola azul que rodea tu cuerpo— hasta lo infinito del pensamiento.

El aura es el espíritu de tu ser. El espíritu de tu ser —al cual yo llamo el Dios de tu ser— está conectado directamente a la mente de Dios, el flujo de conciencia donde se saben todas las cosas.

Una parte del aura es un poderoso campo electromagnético de electrum positivo y negativo. Más allá del campo electromagnético no hay divisiones en el electrum, sino una esfera de luz indivisible que es energía pura.

La esfera de luz permite a todo el pensamiento del río de conocimiento fluir a través de este inmenso y poderoso campo. Los pensamientos que tú llegarás a saber están determinados por tus procesos de pensamiento, pues la porción electromagnética de tu aura atrae el pensamiento hacia ti de acuerdo con tu manera de pensar.

Tu espíritu es como una criba en el banco del río de pensamiento, siempre cambiante y en movimiento. A través de esa luz recibes la mente de Dios, el flujo de pensamiento en donde está todo el conocimiento. De este modo, tienes la capacidad de conocer todo lo que hay por conocer, pues estás en el flujo continuo de toda la conciencia, el río de todo el conocimiento.

La conciencia es como un río, y la totalidad de tu Yo —incluyendo cada celula de tu cuerpo— se alimenta continuamente de él, pues el pensamiento sustenta y da crédito a tu vida.

Vives del pensamiento que proviene del flujo de conciencia.
Así como tu cuerpo vive del flujo de sangre que lleva las sustancias alimenticias a cada célula, la totalidad de tu Yo se sustenta de la sustancia de pensamiento que emana del flujo de conciencia.

Tú creas cada momento de tu existencia con el pensamiento que proviene del flujo de conciencia. Estás continuamente tomando pensamiento del río de pensamiento, sintiéndolo en tu alma, alimentando y extendiendo la totalidad de tu ser a través de esa emoción, y devolviendo tu Yo ampliado al río, lo que expande la conciencia de toda la vida. Puede que contemples un pensamiento de creatividad este día, y al hacerlo, el pensamiento se siente, se graba en tu alma como una frecuencia eléctrica; y esa misma frecuencia abandona tu cuerpo y se va a la conciencia para que alguien más la recoja y cree a partir de ella. Todos tienen acceso a lo que tú piensas y sientes.

Ellos se alimentan de tus pensamientos y tú de los de ellos.
La conciencia está constituida por todos los pensamientos que emanan de todas las entidades y de todas las cosas. Los pensamientos que forman la conciencia son de diferentes frecuencias eléctricas. Algunos son pensamientos de frecuencia muy baja o lenta, aquellos que predominan aquí en la conciencia social. Otros son pensamientos de frecuencia más alta: los pensamientos más ilimitados de la superconciencia. La conciencia es la suma de todos los diferentes valores de frecuencia de pensamiento, con cada valor de pensamiento atrayendo valores semejantes desde todas partes.

La conciencia social es una densidad de frecuencias eléctricas de pensamiento y, sin embargo, es más ligera que el aire. La densidad de la conciencia social se constituye de pensamiento expresado, pensamiento que ha sido expresado a través de la emoción por cada entidad; esto es, está compuesta de pensamiento cristalizado, pensamiento que cada entidad ha tomado, sentido en su alma, y distribuido a través de su campo áurico de vuelta al río de pensamiento para que todos los demás se alimenten de él.

Los pensamientos que alimentan tu plano son limitados, son los pensamientos de baja frecuencia de la conciencia social. Estos pensamientos son muy restrictivos, muy arbitrarios y muy severos, porque tu vida está gobernada por actitudes relacionadas con la supervivencia y el miedo a la muerte, ya se trate de la muerte del cuerpo o del ego. Por lo tanto,tu conciencia esta ocupada por los pensamientos de alimento, refugio, trabajo, oro; los juicios sobre lo propio e impropio, lo bueno o lo malo; la moda, la belleza, la aceptación, la comparación, la edad, la enfermedad y la muerte. Estos pensamientos de baja frecuencia pasan fácilmente a través de tu campo áurico porque son los que predominan en el modo de pensar de aquellos que te rodean. Así, estás continuamente siendo alimentado por pensamientos limitados de una conciencia muy estancada y restrictiva. Y al mismo tiempo que permites que estos pensamientos te alimenten, envías su sentimiento de regreso, regenerando y perpetuando el pensamiento limitado del hombre.

La conciencia en vuestras grandes ciudades es particularmente limitada, porque la mayoría de los que habitan en ellas son muy competitivos, el tiempo y la moda tienen mucha importancia para ellos, y son muy temerosos e incapaces de aceptarse unos a otros. Por eso, todas vuestras grandes ciudades están envueltas por una espesa densidad de conciencia. Lo que ven sobre vuestras ciudades aquellos que vienen de otros universos, es una densa red de luces multicolores, pensamientos de baja frecuencia de una conciencia muy limitada que se manifiestan como un campo de luz.

Los pensamientos de alta frecuencia de la superconciencia son aquellos del Ser, la vida, la armonía, la unidad, la continuidad. Son los pensamientos del amor. Son los pensamientos de la alegría. Son los pensamientos del genio. Son pensamientos ilimitados que están, en verdad, más allá de ia expresión incluso de estas palabras, pues los sentimientos del pensamiento ilimitado están por encima de las palabras de la descripción.

Los pensamientos de alta frecuencia pueden experimentarse más fácilmente en la conciencia de la naturaleza, lejos del pensamiento estancado del hombre, porque allí la vida es simple, siempre continua, sin la existencia de tiempo y en completa armonía consigo misma. Allí, lejos del juicio del hombre, puedes oír el latir de tu  propia sabiduría interior.

¿De qué manera eres capaz de tomar el pensamiento del flujo de conciencia? La porción electromagnética de tu aura atrae el pensamiento hacia ti de acuerdo con tus procesos de pensamiento y tu estado de ser emocional.

Para que el pensamiento te pueda alimentar —para que lo sientas y lo realices dentro de tu ser— primero debe ser reducido hasta una forma de luz. Una vez el pensamiento se encuentra con el espíritu de tu ser, la luz que rodea tu cuerpo explota en un estallido de luz. Esto es, el pensamiento se enciende una vez se encuentra con la luz. La luz reduce la sustancia del pensamiento; de esta forma, la luz ha atraído hacia sí lo que se le asemeja. El pensamiento, que es invisible, se vuelve visible a través de una explosión de luz.

El pensamiento en forma de luz, entra en tu cerebro y se transmuta en una propulsión de luz eléctrica de una determinada frecuencia, de acuerdo con el valor del pensamiento que está siendo recibido.

En el momento en que te vuelves consciente de cualquier cosa, estás recibiendo su pensamiento. Y en el momento en que recibes el pensamiento, el cerebro recibe la luz de ese pensamiento. Hay entidades que ocasionalmente perciben destellos luminosos, normalmente en la periferia de sus ojos.
Lo que ellos perciben, en la mayoría de los casos, es cómo su espíritu acepta el pensamiento. El momento en el que ven esta brillante manifestación de luz ante ellos, es el instante en que el pensamiento ha penetrado en su campo áurico y se ha expuesto a sí mismo dentro del cerebro.

Si cierras los ojos y ves un movimiento de colores o una expansión de diseños, estás percibiendo el aspecto del pensamiento cuando entra en tu cerebro.

Tu cerebro es un gran receptor de frecuencias eléctricas de pensamiento; sus diferentes partes fueron diseñadas para recibir, almacenar, y amplificar las diferentes frecuencias de pensamiento.

Las distintas secciones tienen diversos potenciales para almacenar y electrificar el pensamiento de acuerdo con la densidad del agua en sus paredes celulares. Algunas secciones tienen la capacidad de albergar y amplificar sólo las frecuencias de pensamiento más altas; otras albergan y amplifican sólo las frecuencias de pensamiento más bajas.
Tu cerebro no crea el pensamiento, contrariamente a la creencia popular.

Simplemente permite que el pensamiento que emana del flujo de conciencia entre en él. Es un órgano diseñado por los dioses específicamente con el propósito de recibir y almacenar el pensamiento que llega a través del espíritu de tu ser, transformarlo en corriente eléctrica, amplificarlo, y enviarlo a través del sistema nervioso central a cada parte de tu cuerpo para que pueda manifestarse en forma de entendimiento.

En vuestra tecnología, existe lo que se llama receptores de radio, con dispositivos indicadores que determinan el volumen del sonido y el megahercio o nivel de frecuencia que se recibe. Bueno, el cerebro es también un receptor con indicadores, y puede recibir una frecuencia dada sólo si la parte de tu cerebro designada para albergar dicha frecuencia ha sido activada.

La capacidad que posee tu cerebro para recibir diferentes frecuencias de pensamiento, está controlada por un poderoso dispositivo llamado la glandula pituitaria, que se aloja entre los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro. La pituitaria, que también se llama el séptimo sello, gobierna tu cerebro. Es responsable de activar las distintas partes de tu cerebro para recibir y almacenar las diferentes frecuencias de pensamiento.

Es la puerta que abre tu capacidad para contemplar y razonar con el pensamiento, realizarlo a través de tu cuerpo, y manifestarlo como experiencia para un mayor entendimiento.                                                                                         
La pituitaria es una glándula diminuta, pero maravillosa, que muchos llaman el «tercer ojo», aunque nadie tiene un tercer ojo, pues no hay sitio para él en tu cabeza. La pituitaria ni siquiera parece un ojo; parece más bien una pera con una pequeña boca en su punto más estrecho, en forma similar a un pétalo.

Tu cerebro está gobernado y controlado por las funciones de esta poderosa glándula a través de un complejo sistema de flujos hormonales. La pituitaria, que es una glándula endocrina o de secreción interna, segrega una hormona que fluye por el cerebro hasta la boca de la pineal, que es otra glándula endocrina situada cerca de la pituitaria, en la base del cerebelo inferior y encima de la columna vertebral.

La pineal, o sexto sello, es responsable de amplificar las frecuencias de pensamiento para que puedan ser enviadas a través de todo el cuerpo.

El flujo de hormonas que va de la pituitaria a la pineal es lo que activa las partes de tu cerebro para recibir y albergar las distintas frecuencias de pensamiento.

Las funciones del cuerpo se mantienen en armonía mediante el flujo de hormonas que proviene de las glándulas endocrinas y se introduce en el riego sanguíneo. La pineal es responsable de mantener esta armonía.

Su flujo de hormonas activa todas las demás glándulas para que segreguen sus hormonas en armonía unas con otras, y crear así lo que se llama el «equilibrio hormonal». El nivel de este equilibrio está determinado por las frecuencias de pensamiento colectivo que recibe el sistema pineal. Cuanto más altas sean las frecuencias de pensamiento, mayor será el flujo de hormonas a través del cuerpo. También, cuanto más grandes las frecuencias, más activará la pineal a la pituitaria para segregar su flujo de hormonas, lo que activa al cerebro para recibir frecuencias de pensamiento incluso más elevadas.

¿Cómo se cristaliza dentro de tu ser el pensamiento que viene del flujo de conciencia? Cuando el pensamiento pasa por tu aura, ésta no lo define, o sea, no juzga o altera dicho pensamiento: deja que llegue ilimitado. Cuando los propulsores del pensamiento llegan al cerebro, viajan primero hasta el hemisferio  superior izquierdo, donde residen las funciones del intelecto o razonamiento y se expresa el ego alterado.

Ahora, ¿qué es el ego alterado? Es el entendimiento obtenido gracias a la experiencia humana que está almacenado en el alma y que se articula a través de las secciones encargadas del razonamiento en el cerebro.

Son las actitudes colectivas del Dios-hombre viviendo meramente como una criatura de supervivencia, en la sombra de la conciencia social. Y esa visión colectiva rechazará cualquier frecuencia de pensamiento que no encaje dentro de su seguridad, que no ayude a asegurar la supervivencia de la entidad.

El ego alterado es la negativa a permitir que todos los pensamientos sean recibidos y contemplados para una mayor realización dentro del cuerpo.

Cada frecuencia de pensamiento que el ego alterado permite entrar en el cerebro, se transforma en corriente eléctrica y se envía a aquella porción del cerebro que ha sido activada por la pituitaria para albergar dicha frecuencia. Esta porción del cerebro, entonces, amplifica la corriente y la envía al sistema pineal.

El sistema pineal gobierna tu sistema nervioso central. Recoge cada frecuencia de pensamiento que se le ha dado, la amplifica y la impulsa a través del sistema nervioso central, el cual recorre la columna vertebral como si fuera una autopista de pensamiento eléctrico. La corriente eléctrica que procede del sistema pineal fluye a través del líquido del sistema nervioso central  —que es agua— bajando por la columna, y luego por cada nervio hasta cada una de las células de tu cuerpo.

Ahora, a través del suministro de sangre, cada célula se alimenta de un gas derivado de la acción de las enzimas en la ingestión del alimento. Cuando la corriente eléctrica del pensamiento entra en las estructuras celulares, lo hace como una chispa de luz. La chispa enciende la célula, causando que el gas se expanda, lo que permite que la célula se duplique a sí misma en lo que se llama el proceso de clonación; le permite crear otra célula para regenerarse a sí misma. De este modo, la totalidad del cuerpo se alimenta mediante ese solo pensamiento. Así es como se consolida la vida dentro de las estructuras moleculares del cuerpo, gracias a los efectos de todos los pensamientos que te permites recibir en cada momento de tu existencia.

Como el pensamiento alimenta continuamente a cada célula, todo el cuerpo responde a su impulso eléctrico, la totalidad de tu cuerpo. Es así como el efecto del pensamiento, experimentado a través de cada célula, crea un sentimiento, una sensación, una emoción, o lo que se llama una «sacudída» dentro del cuerpo.

Ese sentimiento es entonces enviado a tu alma donde queda grabado. Tu alma es como una magnífica grabadora, una computadora imparcial que registra, muy científicamente cada emoción sentida dentro de tu cuerpo. Cuando te sientes emocional, estás sintiendo un pensamiento que ha bombardeado la estructura luminosa de tu ser, ha sido aceptado a través de su cerebro, y fue enviado a través del sistema nervioso central para producir una sensación en cada célula de tu cuerpo. El alma entonces graba esa sensación en forma de emoción para usarla como referencia, lo que se llama memoria.

La memoria no tiene tamaño, es una esencia. No es un recuento visual, es más bien un recuento emocional.

Es la emoción la que crea la imagen visual. El alma no graba figuras o palabras en su memoria; graba las emociones de dichas imágenes y palabras.

El alma toma la emoción creada por el pensamiento que ha sido sentido por todo del cuerpo y busca en sus bancos de memoria una semejanza, algo que las secciones encargadas del razonamiento en el cerebro —lo que llamas intelecto— puedan identificar y así seleccionar una palabra con la cual describir este sentimiento.

Todo lo que puedas describir tiene ciertos sentimientos asociados, basados en la experiencia. Sabes que la flor es una flor gracias a tu experiencia emocional con ella: has visto, tocado, olido y usado esta estructura que llamas flor. Por lo tanto, sientes la flor de cierta manera. Conoces la seda como tal porque asocias con ella ciertas sensaciones y experiencias emocionales, y éstas dan lugar al entendimiento que llamas «seda». El alma ha grabado toda esa información procedente de tus experiencias emocionales. Por lo tanto, cuando se siente el
sentimiento que procede del pensamiento, el alma lo graba y busca en sus bancos de memoria sentimientos similares correspondientes a pensamientos experimentados anteriormente. Entonces envía esa información de vuelta al cerebro para indicar que el pensamiento se ha cristalizado, entendido en su totalidad a través del cuerpo.

El pensamiento no se manifiesta simplemente a través del cerebro; se manifiesta en la totalidad de tu cuerpo. La porción encargada del razonamiento en el cerebro te permite entonces formular una palabra para describir el sentimiento.
  
¿Cómo se conoce y cristaliza el pensamiento? Por medio de la emoción. El conocimiento es totalmente un sentimiento. El pensamiento de cualquier cosa no puede conocerse hasta que primero se lo siente; entonces tiene una identidad. Conocer un pensamiento es aceptarlo en tu cerebro y después permitirte sentirlo, experimentarlo a través de tu cuerpo.

El conocimiento no  es la prueba de ninguna cosa; es la certeza emocional de ella. Una vez tienes el sentimiento dentro de ti, entonces puedes decir: «Lo sé, lo siento. Lo sé». Dentro de ti, mi amado maestro, yace, en efecto, la puerta a todo el conocimiento. El fuego que se consume dentro de ti es el mismo fuego que vibra en cada átomo diminuto, en cada estrella gigante, en cada forma celular, en todas las cosas que existen. Es el mismo e idéntico fuego. Tu unidad con toda la vida se realiza a través del principio de la luz. Pues la luz que da crédito a la emoción en tu alma es la misma luz que da vida a las flores, a las estrellas y a todo cuanto existe. Así que dentro de ti posees la capacidad de saber todas las cosas. Saber algo no es entenderlo a través de la retórica intelectual que está rodeada de palabras sofisticadas que no significan nada. El saber de la flor se alcanza en el ser interior a través de los sentimientos. Tú siempre puedes saber lo que algo está pensando por la frecuencia que emite, llamada emoción. Si quieres saber alguna cosa, todo lo que tienes que hacer es sentirla; y siempre estarás absolutamente correcto.
  
¿Cómo crea el pensamiento las experiencias de tu vida? La pineal es el sello del conocimiento transformado en manifestación. Cualquier conocimiento que te permitas recibir se convertirá en una realidad, primero en tu cuerpo, pues la pineal es responsable de enviar ese pensamiento en forma de corriente eléctrica por todo el cuerpo, para que sea registrado como emoción. Cuanto más ilimitado sea el pensamiento, más veloz y mayor será la frecuencia enviada a través de tu cuerpo; del mismo modo, mayor será el «subidón»o la «sacudida» experimentada en el cuerpo.

Ese sentimiento quedará entonces grabado y almacenado en tu alma como una frecuencia determinada. El sentimiento de cada pensamiento, grabado en tu alma, pasa entonces a tu aura como una expectativa; y esa expectativa activa la porción electromagnética de tu campo de luz, para atraer hacia ti —como un imán— lo que se asemeja a cualquiera que sea el conjunto de actitudes de tu forma de pensar. Atraerá hacia ti situaciones, cosas, objetos o entidades que crearán los mismos sentimientos experimentados en tu cuerpo a raíz de todos tus pensamientos.

¿Por qué? Para que puedas experimentar tus pensamientos a través de una realidad tridimensional, adquiriendo así el premio de la experiencia llamado sabiduría.

¿Cómo se manifiestan tus deseos? Un deseo no es más que el pensamiento de satisfacción percibido a través de un objeto, una entidad o un experiencia. (N.T.) En el original en inglés «high» (elevado), palabra que se usa generalmente para referirse el estado de euforia que se alcanza por efecto de la droga.

Cualquier pensamiento de satisfacción que te permitas sentir  abandona tu cuerpo a través de tu campo electromagnético, y llega hasta el flujo de conciencia para atraer hacia ti cualquier cosa que produzca el mismo sentimiento a partir del deseo que experimentó tu cuerpo. Mientras más completa e intensamente sientas ese deseo dentro de tu cuerpo, más completa será su satisfacción.

Y cuanto más sepas con absoluta certeza que tu deseo va a ser satisfecho, más rápida será su manifestación; pues el conocimiento absoluto es un pensamiento de alta frecuencia que acrecienta la expectativa enviada a través del campo áurico, amplificando así tu poder para manifestar tus deseos.

Tú tienes la capacidad de saber todo lo que hay por saber. Tu cerebro se diseñó para eso, para que un dios que habitara un plano físico en un cuerpo físico pudiera experimentar y comprender cualquier dimensión de Dios que deseara a través de formas tridimensionales. Cualquier pensamiento que te permitas conocer a través de tu maravilloso receptor, se convertirá en una realidad experimentada, primero dentro del cuerpo, y después a través de las condiciones de tu vida. Y cualquier cosa que desees, tú tienes la capacidad  —a través del conocimiento— de manifestarla en tu vida en un abrir y cerrar de ojos. Así es como creas el reino de los cielos en la Tierra. Es una ciencia muy simple. Recuerda: el pensamiento existe; luego se ve la luz, y ésta se reduce a impulsos eléctricos. Los impulsos eléctricos son a su vez reducidos y reducidos hasta convertirse en masa y a través de la masa se reducen para representar el ideal del pensamiento. La misma verdad opera en el cuerpo. Es pensamiento, luz, unidad receptora. A partir de la unidad receptora, toma el electrum y lo transmite a la masa para que ésta pueda comprenderlo a través del sentimiento. Para manifestar tus deseos, todo lo que tienes que hacer es sentir cualquier cosa que desees, y el sentimiento regresa al Padre para satisfacer tus deseos. Eso es todo. ¿Demasiado simple? ¿Lo quieres más complicado? Aunque tu cerebro fue diseñado para recibir cada frecuencia de pensamiento de la mente de Dios, de la totalidad del conocimiento, se activará para recibir sólo aquellas frecuencias que tú le permitas recibir. Y de todos los pensamientos maravillosos que bombardean al Dios que te mantiene unido, el único conocimiento que la mayoría permite recibir son los pensamientos de baja frecuencia de la conciencia social, los cuales son muy limitados y enclaustrados, como tú has podido experimentar bien. Y cuando vives de acuerdo con la conciencia social, y razonas sólo con las frecuencias que dominan en su pensamiento limitado, las únicas partes de tu cerebro que se activan son los niveles superiores izquierdo y derecho del cerebro, y algunas porciones del cerebelo inferior, que está situado sobre la columna vertebral. La mayor parte de tu cerebro permanece dormida; no hace nada. Esto es debido a que rehusas admitir cualquier pensamiento que no concuerde con el pensamiento limitado de tu familia, tus amigos, la sociedad o el dogma. No lo dejas entrar. O sea: sólo te permites contemplar y razonar aquellos pensamientos que serán aceptados por los demás.

Vosotros tenéis un término llamado «mente cerrada». Bueno, esa es la descripción exacta. Cuando rehusas aventurarte en pensamientos que sobrepasen las fronteras de la conciencia social, hay porciones de tu cerebro que quedan literalmente cerradas a las frecuencias de pensamiento más altas. Esto se debe a que tu glándula pituitaria ha sido activada para abrir su boca sólo un poquito, y por lo tanto, ha puesto en uso sólo aquellas partes de tu cerebro que reciben las frecuencias bajas de la conciencia social.

La única razón por la que alguien es un genio y sabe cosas que tú no sabes, es porque él ha abierto su mente para contemplar las posibilidades, los pensamientos extraordinarios y brillantes que van más allá del pensamiento limitado del hombre. Él se ha permitido considerar y razonar estos pensamientos mientras  que tú los has rechazado.

Tú eres incapaz de recibirlos porque aún tienes que activar aquellas secciones de tu cerebro que te capacitan para razonarlos. Entonces, ¿qué ocurre con los maravillosos pensamientos de entendimiento ilimitado que continuamente bombardean tu estructura luminosa? Rebotan en tu unidad receptora y son enviados a través del espíritu de tu ser de vuelta al río de pensamiento.

Tener la mente cerrada es estar cerrado a la posibilidad de cualquier cosa que exista fuera de los valores que pueden ser experimentados por los sentidos de tu cuerpo. Sin embargo, en el reino llamado Dios, nada es imposible. Si algo se puede concebir o reflexionar, existe; pues cualquier cosa soñada o imaginada ya es parte del reino de la existencia. Así es como la totalidad de la creación llegó a existir. Cada vez que le digas a alguien «es sólo tu imaginación», lo estás programando para la estupidez y la creatividad limitada. Y eso es, de hecho, lo que les ocurre a los niños de este plano.

A todos vosotros. Yo te digo: cualquier cosa a la cual se le permita ser pensada, existe, y todo aquello que te permitas pensar lo experimentarás, ya que tu campo electromágnetico lo atraerá hasta ti.

¿Sabes? La atrocidad de poseer una mente cerrada es que ello te impide conocer  la alegría. Te mantiene esclavizado a las ilusiones del hombre. Te impide conocer tu gloria y la de Dios. Mientras tengas una mente enclausatrada, y vivas y pienses de acuerdo con la conciencia social, nunca te aventurarás hacia lo desconocido, ni contemplarás la posibilidad de realidades más grandiosas por miedo a que ellas signifiquen cambio. Y ciertamente lo hacen, porque habrá mucho más que ver, que entender y de  lo cual formar parte que lo que había anteriormente en un mundo ordenado, que vive y muere. Mientras aceptes sólo los pensamientos limitados que se te han inculcado, nunca activarás mayores porciones de tu cerebro para recibir y experimentar otros pensamientos distintos de aquellos con los que te encuentras cara a cara cada día de tu existencia.

Cada vez que aceptas un pensamiento superior a los que has aceptado como patrón, ese pensamiento activa otra parte más de tu cerebro para darle un uso significativo. Cada vez que hagas esto, el pensamiento superior se ofrecerá como «portador» para extender tu razonamiento a partir de este punto. Esto activará otras porciones de tu cerebro para más pensamiento, más recibimiento y más conocimiento. Cuando deseas experimentar la superconciencia, el pensamiento ilimitado, tu pituitaria empieza a abrirse y florece como una magnífica flor. Cuanto más se abre, mayor es el flujo de hormonas, y más se activan las partes latentes de tu cerebro para recibir las frecuencias más altas de pensamiento.

¿Sabes? Ser un genio es muy simple. Todo lo que tienes que hacer es pensar por ti mismo. El cerebro ha sido un gran misterio que ha dejado perplejos a muchos. Algunos lo extraen para mirarlo y no pueden encontrar nada en él excepto sus fluidos, que son agua. El agua es conductora de la corriente eléctrica. Cuanto más densa es el agua, mayor es la amplificación de la corriente eléctrica que pasa a través de ella. En las porciones latentes de tu cerebro, el fluido es más denso para poder amplificar las frecuencias de pensamiento más altas hasta convertirlas en corrientes eléctricas más potentes y enviarlas a través del cuerpo a mayor velocidad.

Así, cuando permites que más de tus pensamientos se alojen en las partes latentes del cerebro, tu cuerpo se activa para volverse más rápido y profundo en sus respuestas. Una vez que la totalidad de tu cerebro está en uso, puedes hacer cualquier cosa con tu cuerpo. A través de tu alma  —que está grabando y manteniendo constantemente la emoción de cada pensamiento que recibes— tu cerebro, con sus impulsos hacia tu cuerpo, puede transformar tu cuerpo de cualquier manera que tus pensamientos determinen que sea.

¿Sabes que si tu cerebro se usara al máximo de su capacidad, podrías transtormar tu cuerpo en una chispa de luz en sólo un momento, y tu cuerpo viviría para siempre? ¿Sabes que tu cerebro tiene la capacidad de hacer que un miembro crezca de nuevo si lo has perdido? En un estado de total funcionamiento, tu cerebro tiene la capacidad de curar completamente tu cuerpo en un espléndido momento, o cambiarlo físicamente a cualquier ideal que le des.

La totalidad de tu capacidad cerebral es inmensa; sin embargo tú, debido a tu pensamiento limitado, sólo has sido capaz de usar un tercio de ella.

¿Para qué crees que es el resto? ¿Para llenar un hueco? Tu cuerpo se mantiene de acuerdo con tu cerebro  y tu pensamiento colectivo, pues cada pensamiento que permites que entre en tu cerebro electrifica y alimenta cada célula de tu cuerpo. Sin embargo, desde que eras un niño y podías razonar en la conciencia social, aceptaste la programación de que debías crecer, hacerte viejo, y luego morir.

Fue así, al aceptar ese pensamiento, como empezaste a degradar la fuerza vital dentro de tu cuerpo, porque el pensamiento de envejecimiento envía una chispa eléctrica de frecuencia baja o lenta a cada estructura celular. Cuanto menor sea la velocidad, mayor será la pérdida de agilidad dentro del cuerpo, pues disminuirá la capacidad del cuerpo de rejuvenecer y restaurarse a sí mismo. De esta manera, se da lugar al envejecimiento, y en última instancia, a la muerte del cuerpo. Sin embargo, si te permitieras recibir continuamente frecuencias de pensamiento más altas, enviarías corrientes eléctricas más rápidas y más poderosas por todo tu cuerpo, y éste permanecería para siempre en el momento, y de este modo, nunca avanzaría su edad ni moriría. Pero todos aquí saben que van a envejecer y morir, así que, lentamente, la corriente disminuye más y más.

Aquellas partes de tu cerebro que aún no han sido activadas, tienen la capacidad, con sólo saberlo, de reconstruir cualquier parte dañada de tu cuerpo, sea lo que sea. En el momento en el que sabes que tu cuerpo puede curarse a sí mismo, ese pensamiento envía una chispa mayor, a través del sistema nervioso central, hacia la parte dañada, lo que causará que el factor de ADN dentro de cada célula se duplique y reconstruya la célula perfectamente. ¡Perfectamente!

 ¿Crees que esto es milagroso?  Así debería ser, y así es. Tú crees que la única manera de curar tu cuerpo es por medio de doctores y medicinas. Y todo esto funciona porque tú crees que funciona. También se te ha dicho —y lo crees— que no podrías hacerlo por ti mismo, y por eso no puedes, porque este saber interior está presente. Sin embargo, hay entidades que han ido en busca de curanderos sabiendo que lo que iban a  oír sería una verdad absoluta; y al saberlo, se convirtió en verdad absoluta dentro de su cuerpo; y así, se curaron en un momento. Eso es lo que hace el saber interior, y puede cambiar tu cuerpo de la manera que tú quieras. Tú tienes la capacidad de ser ilimitado, incluso en el movimiento de tu cuerpo, porque fue diseñado para que así fuera.

Cada momento de tu existencia, estés dormido o despierto, consciente o inconsciente, estás continuamente recibiendo pensamiento de la mente de Dios.

https://youtu.be/WWzEK7NLi7


lunes, 22 de octubre de 2018

Los arcanos mayores del tarot. Valentin Tomberg


 En sus Meditaciones sobre los Arcanos del Tarot (uno de los grandes clásicos del esoterismo del siglo XX), Valentin Tomberg nos presenta un viaje hacia el núcleo del esoterismo, donde el Tarot es el pretexto para establecer los fundamentos de un sendero de sabiduría eterno (una Sophia perennis). En su primera meditación, justamente sobre el arcano del Mago, Tomberg, quien escribió este libro de manera anónima, revela una fórmula que servirá como cimiente de toda práctica espiritual esotérica. Nos dice que la clave consiste en lograr un estado de concentración sin esfuerzo, lo cual a su vez transforma el trabajo en juego y finalmente permite que todo yugo que hayas aceptado sea sencillo y cada peso que llevas sea ligero. Esto es, una forma de caminar en el mundo que es un acercamiento a un modo de vivir y percibir espiritualmente. 

En estas meditaciones, un pensador cristiano y piadoso de innegable probidad nos da a conocer los símbolos del hermetismo cristiano en sus distintos planos -mística, gnosis y magia- recurriendo a las ciencias cabalísticas y a ciertos aspectos de la alquimia y la astrología,.. Dichos símbolos aparecen en los llamados arcanos mayores del antiguo juego de cartas conocido por el nombre de taroco o, más comúnmente hoy, tarot. El autor trata de situarlos en el plano de la sabiduría más profunda, por lo universal, del misterio católico. Recordemos, en primer lugar, que semejante tentativa no es única en la historia del pensamiento católico, teológico y filosófico, por extraño que les resulte a muchos lectores creyentes actuales. La antigua sabiduría bíblica y cristiana luchó desde el principio contra todo fatalismo en nombre de la soberanía y libertad de Dios frente a todas las potencias cósmicas, sin negar por ello la existencia de causas segundas de orden terreno utilizadas por la Providencia para dirigir el curso de las cosas. Recordemos en este contexto la doctrina de san Pablo según la cual los elementos del mundo (venerados por muchos como potencias angélicas), las potestades y dominaciones, los príncipes de este siglo, son reconocidos en su realidad y eficiencia, pero han de ser también sojuzgados e incorporados al cortejo triunfal de Cristo (Col 2,15). Orígenes, yendo hasta el final de esa línea de pensamiento, acometió como cristiano la empresa de esclarecer con la revelación bíblica no sólo la sabiduría filosófica de los paganos, sino también la «sabiduría de los príncipes de este mundo» (1Cor 2,6), por lo cual entendía él «algo así como la filosofía oculta de los egipcios» (aludiendo especialmente a los escritos herméticos atribuidos a Hermes Trismegisto, es decir, el dios egipcio Thot), «la astrología de los caldeos e hindúes, que prometen enseñar la ciencia de las cosas supraterrenas», y asimismo «las múltiples doctrinas de los griegos acerca de lo divino». Dentro justamente de esta tradición ininterrumpida que se esfuerza con verdadera escrupulosidad por alcanzar el corazón mismo de la sabiduría cristiana hay que colocar a nuestro autor. Cierto que en ocasiones se aparta un poco de esta vía central dando un paso de más hacia la izquierda (por ejemplo, cuando dice que la doctrina de la reencarnación es al menos digna de examen desde la perspectiva cristiana) o hacia la derecha (al avecinar demasiado al dogma, de manera un tanto fundamentalista, simples opiniones o prácticas religiosas, o cuando de pronto se pone a hablar de los consejos evangélicos, la recitación del rosario y cosas parecidas). Con todo, la abundancia casi aplastante de auténticas y fecundas luces que proyecta sobre nosotros bien justifica que un público más numeroso de lectores no se vea privado de esta riqueza espiritual. De hecho, sin apenas propaganda, estas cartas de ultratumba han empezado a llegar a sus destinatarios, esos amigos desconocidos a quienes van dirigidas. Con la publicación de esta obra, la Editorial Herder espera prestar un servicio positivo a la reflexión teológica de los lectores de habla castellana, que encontrarán en ella un cierto contrapeso a los estudios teológicos excesivamente abstractos o positivistas, por una parte, y sobre todo a los malabarismos superficiales de la literatura esotérica (magia, gnosis, astrología, horóscopos) hoy tan de moda, por la otra. El cristiano adulto debe, como ya recomendaba san Pablo a sus discípulos, «examinarlo todo y quedarse con lo bueno» (1Tes 5,21).



Carta I: El Mago: El arcano de la mística. Arcano, símbolo, misterio. Iniciación Hermetismo cristiano al servicio de la fe. Pedro y Juan. Relación entre esfuerzo personal y realidad espiritual Concentración sin esfuerzo. La zona de silencio. Transformar el trabajo en juego. Aligerar el yugo. La unidad del mundo. El método de la analogía Símbolos y mitos. Arquetipos. Síntesis del consciente y el inconsciente Deber y afición. Genialidad y charlatanería

Carta II: La Sacerdotisa o Papisa: El arcano de la gnosis. Reflexión de la experiencia mística. Revelación y tradición. Renacer del agua y del Espíritu. La dualidad. Iniciación antes y después de Cristo. ¿Primacía del ser o del amor?. El don de lágrimas. Los principios masculino y femenino. Nacimiento de las tradiciones. Hechizo de sistemas filosóficos. El sentido contemplativo. Memoria horizontal y vertical. La creación del mundo

Carta III: La Emperatriz: El arcano de la magia. Magia sagrada, personal y perversa. Dominio de lo sutil sobre lo denso Curaciones milagrosas. Peligros de la falsa magia. El Santo Grial. El misterio de la Sangre. Posesión. Egrégores y demonios. El despertar de la libre voluntad. Job. Liberarse de la duda, del temor, del odio, y de la desesperación. La Biblia, principal formulario de la magia sagrada. Esfuerzo, sufrimiento y muerte: mística, gnosis y magia. El árbol de la vida «Yo soy el camino, la verdad y la vida». Milagros. El ideal de la gran obra y el de la ciencia. Agente de crecimiento. El guardián del Edén. La Trinidad. Magia del arte. Escribas y fariseos. Fe, esperanza, amor. Purificación, iluminación, unión. La generación.

Carta IV: El Emperador: El arcano de la filosofía hermética y de la Obediencia. Autoridad. Renuncia al movimiento, a la acción, a la libertad intelectual y a una misión personal. La idolatría del poder y el poder de la cruz. Problema de teodicea. La parábola del hijo pródigo. Amor divino y libertad humana. Jerarquías angélicas Tsimtsum, «Retirada de Dios». Existencia (libertad) y esencia (chispa de amor). Panteísmo y materialismo. El puesto del emperador en Europa. La autoridad del iniciado. El sentido místico del tacto, el sentido gnóstico del oído, el sentido mágico de la vista, el sentido filosófico-hermético de la comprensión. Filosofía hermética y ciencias ocultas (cábala, astrología, magia, alquimia). Teoría de la reencarnación. El sentido metafísico y el sentido hermético (o de la iniciación). El hombre, imagen y semejanza de Dios. La rosacruz. Las cuatro llagas.

Carta V: El Sumo sacerdote o Papa: El arcano de la trascendencia y de la pobreza. La bendición. Respiración horizontal y vertical. Oración y gracia en la razón, el corazón y la voluntad. Amor a la naturaleza, al prójimo y a los seres jerárquicos. Purificación, iluminación y unión. El aspecto nocturno de la historia y de la vida individual. Las funciones de emperador y papa. Cosmos geocéntrico y heliocéntrico. Lógica de los hechos y lógica moral. La quinta llaga del Papa. El quinario (el pentagrama). Hágase tu voluntad, mi voluntad, nuestra voluntad. Fuerza o pureza de la voluntad. Los deseos de ser grande, de tomar, retener, avanzar y mantenerse. Los votos de obediencia (cruz), pobreza (pentagrama) y castidad (hexagrama). Las flores de loto. La victoria del bien sobre el mal. Estigmas Limbo, purgatorio, paraíso. La misión del Papa. Las «puertas del infierno». Fe, esperanza, caridad.

Carta VI: El Enamorado: El arcano de la iniciación y de la castidad. El senario (el hexagrama): las tres tentaciones y los tres votos. Monjes y monjas. Amar y ser. La extensión del amor. Énstasis y éxtasis. Iniciación. La triple tentación en el paraíso. Dudas y experimentos. Obras y gracia. La naturaleza está herida, no destruida. Fórmula de la iniciación. La triple vía de san Buenaventura. Egrégores y fantasmas. El Anticristo. Las tres tentaciones en el desierto.

Carta VII: El Carro: El arcano de la convalecencia. La cuarta tentación: megalomanía, hipertrofia de la conciencia de sí, orgullo. Renuncia y recompensa. El movimiento de los ángeles. Lugares sagrados. Los siete milagros ejemplares y los siete «yo soy». El proceso de individuación. Arquetipos. «Ora y trabaja». La humildad y su peligro subyacente. Los arcanos del tarot como advertencias e ideales. Señor de los cuatro elementos. Las virtudes cardinales. Las tres formas de experiencia mística. La visión beatífica. Alianza entre supraconsciente, consciente y subconsciente. El equilibrio de las siete fuerzas.

Carta VIII: La justicia: El arcano del equilibrio. Equilibrio microcósmico y macrocósmico. La ley. Realidad de Dios y abstracciones de Dios. El primer mandamiento. «¡No juzguéis!». Intuición Equidad justicia justa y decisión. Cantidad y calidad. El infierno eterno. La encarnación de Cristo. Griegos y judíos, realistas y nominalistas. Los tres motivos del ansia de saber. La Iglesia católica. Hermetismo e Iglesia. Hermetismo y ciencia. Jesucristo y el Logos.

Carta IX: El Ermitaño: El arcano de la conciencia. El tercer padre. El hermetismo y sus tres métodos de conocimiento. Las tres antinomias: idealismo-realismo, realismo nominalismo, fe-ciencia empírica. El credo científico. La ciencia: ¿método o concepto del mundo?. Síntesis de religión y ciencia. El don del negro perfecto. La prudencia. Soledad y silencio. El iniciado. Paz. Saber y querer. Vida contemplativa y Activa. El Ermitaño en camino. Flores de loto. Los siete «yo soy».

Carta X: La rueda de la Fortuna: El arcano de la naturaleza caída. Relaciones entre animalidad y humanidad. Caída original y degeneración. La evolución. Perdición y salvación. El mito del círculo cerrado de la serpiente. La idea del eterno retorno. La caída cósmica. Enroscadura e irradiación. El cerebro. Paloma y serpiente. La redención. El inconsciente colectivo. Destino, voluntad y providencia. La esfinge. Callar, querer, osar, saber. La historia del tarot. El hermetismo

Carta XI: La Fuerza: El arcano de la virgen. La religión natural. Percepción y reacción. Iluminación y fanatismo. Virgen y serpiente. Vida y electricidad. Virginidad. Enemigos transformados en amigos. Las técnicas de la tentación: duda, placer estéril, poder. Esclerosis. Modos de dormir y morir. Éxtasis «Honra a tu padre y a tu madre». Agente de crecimiento. Tradición y progreso. Los diez mandamientos.

Carta XII: El Colgado: El arcano de la fe. Gravitación física, psíquica y espiritual. La caída original. Carne, alma, Espíritu. Los padres del desierto. Jesús camina sobre las aguas. «Yo soy» Éxtasis y énstasis. Tres categorías de levitación. Kundálini. Enroscadura e irradiación. El poder perceptivo de la voluntad. Fe y obediencia. Revelación y entendimiento. Lógica moral. La parte y el todo. Pensamiento solar, voluntad zodiacal e imaginación lunar. Simbolismo de los números.
Certeza de la fe y verosimilitud de la prueba. Herejías y sectas. La infalibilidad del papa. Visión imaginaria y visión intelectual. Alucinación e ilusión. Fe y saber. Job.

Carta XIII: La Muerte: El arcano de la vida eterna. Olvido, sueño y muerte. Recordar, despertar y nacer. Cuatro clases de memoria. La resurrección de Lázaro. Milagro y libertad. Hacer y funcionar. El Verbo creador. La vida de los santos después de la muerte. Ángeles custodios. Dos clases de nacimiento. Cristalización o irradiación. La promesa de la serpiente. Fantasmas y aparecidos. Dos clases de inmortalidad. Concentración, meditación, contemplación. Fe, esperanza, amor Purificación, iluminación, unión. San Miguel arcángel. La torre de Babel y el descenso de la Jerusalén celeste. El sentido de la muerte.

Carta XIV: La Templanza: El arcano de la inspiración. El hombre, imagen y semejanza de Dios. Las cinco funciones del ángel. Custodio. La genialidad de los ángeles. Ángeles proféticos. Las alas de los ángeles. Hombres alados. La oración perpetua. La justa medida entre imagen y semejanza. María y Marta. El don de lágrimas. Judíos. Visión, inspiración, intuición. La humildad, condición preliminar de la inspiración. Esfuerzo y gracia.

Carta XV: El Diablo: El arcano de la contrainspiración. El mundo caótico del mal. Generación de los demonios. Su poder sobre quien los engendra. Ángeles caídos y seres artificialmente engendrados. Demonios engendrados individualmente. Egrégores engendrados colectivamente. Complejos. El comunismo. Silencio. Los cuatro grados de la tentación. Discernimiento de espíritus. ¿Hay egrégores buenos?. Lugares sagrados. Cómo luchar contra los demonios. Cómo derrotar a los ángeles caídos. Job. Las burlas de Mefistófeles. Dioses paganos. Cuatro formas de paganismo.

Carta XVI: La Torre: El arcano de la construcción. El mal humano. No en la carne, sino en el alma. Ascetismo negativo y positivo. La caída, anterior a la vida terrena de la humanidad. El pecado original. ¿Ignorancia o conocimiento ilícito?. Tradiciones oriental y occidental. Fratricidio de Caín, generación de los gigantes, torre de Babel. La Torre alcanzada por el rayo. Purgatorio. El Magníficat. Ensalzarse. Especialización. Construir o crecer. La rosacruz. Nada mecánico en el hermetismo. Matrimonio de los contrarios. Paz. Penitencia. La alquimia de la cruz. Concentración, meditación, contemplación. El sentido espiritual de los días de la semana.

Carta XVII: La Estrella: El arcano del crecimiento y de la madre. La savia de la vida. De lo ideal a lo real. El agente mágico y el agente de crecimiento. Creacionismo y transformismo. Fuego y agua. El veneno de la serpiente y la lágrima de la virgen. Contemplación y acción. La superación del dualismo. La esperanza. Los misterios de la madre. Evolución y salvación. Poesía. Magia divina y magia personal. El círculo cerrado de la magia personal y de la ciencia. La espiral de la magia divina. Milagros. Amor a Dios y al prójimo. Los cuatro aspectos del nombre divino. La preparación de la venida de Cristo Oro, incienso y mirra. Esperanza, creatividad y tradición. Hermes Trismegisto.

Carta XVIII: La Luna: El arcano de la inteligencia. La inteligencia y la intuición de la fe. Sol, Luna y estrellas: luz creadora, reflejada y revelada. El postulado de la repetición. El todo y la parte. Primavera y otoño. «En el comienzo existía el Verbo». El instinto. El árbol de las sefirot. Cabeza, corazón y voluntad. Transformación de la inteligencia en intuición. La inteligencia al servicio de la conciencia. El guardián del umbral. El sacrificium intellectus. Ritmo. El rosario. La sabiondez. Reducción y proyección psicológica. Las cuatro antinomias. Psicologizantes y espiritualizantes. ¿Cangrejo o águila?.

Carta XIX: El Sol: El arcano de la intuición. Cooperación y lucha por la existencia. Simpatía. Conversación mediante fuerzas y mediante palabras. El pesebre. Resurrección. En pos de la estrella. Cooperación de la inteligencia humana con la sabiduría sobrehumana. «El que clama en el desierto». La escolástica: bautismo de la inteligencia. Escépticos y místicos. Experiencia intuitiva del sí mismo trascendente, María-Sophia. La trinidad luminosa. Padre y Madre. El culto a María Novena y rosario.

Carta XX: El Juicio: El arcano de la resurrección. El impulso terapéutico de las religiones proféticas. La quinta ascética. Despertar y resurrección. Olvido, sueño, muerte: recuerdo, despertar, nacimiento. Memoria automática, lógica y moral. La triple «crónica del akasha». El libro de la vida. El mejor de los mundos. La historia del mundo es el juicio del mundo. Sentido de la responsabilidad histórica y firmeza de la fe. La trompeta del ángel. Obras y gracia. La unión de la voluntad humana con la divina «Padre nuestro». El cuerpo de la resurrección. Herencia e individualidad. Inmortalidad del espíritu, alma y cuerpo. La preparación del cuerpo que ha de resucitar. La asunción de María. El juicio final.

Carta XXII: El Mundo: El arcano de la alegría. El mundo como obra de arte. La creación. Magia y arte. Alegría. El suicidio. Espejismos. Cinturón de la mentira o esfera del falso espíritu santo. Falsos profetas y mesías. Marxismo. Nacionalsocialismo. El espíritu casto. Verdad y mentira mezcladas. Cruz, oración y penitencia. Arte sagrado. La intensidad no es criterio de verdad. Lo numinoso. Peligros del inconsciente. Los cuatro animales sagrados. Los cuatro temperamentos. Los cuatro elementos del Nombre divino. Los arcanos menores del tarot. El iniciado. Purificación, iluminación, perfección.

Carta 0: El Loco: El arcano del amor. Don Quijote. Orfeo. El judío errante. Don Juan. Till Eulenspiegel. Hamlet. Fausto. Transformación de la conciencia personal en conciencia cósmica. Dos clases de sacrificium intellectus. La unión de las sabidurías humana y divina judíos, griegos, cristianos. La piedra filosofal. La espera del que ha de venir. Fe en Dios: fe en el hombre. Avatares. Cristianización de la humanidad. El Bodhisanva. Fusión de oración y meditación. Oración mística, gnóstica, mágica.

Fuente:
  1. http://elarcodeltriunfocanovas.blogspot.com/2013/07/los-arcanos-mayores-del-tarot.html
  2. http://cadenaaurea.com/2016/06/el-principio-del-mago-la-regla-basica-para-toda-practica-espiritual-o-esoterica/